¿Por qué nadie nos canta una nana cuando somos adultos?
¿Acaso no la necesitamos en algunas ocasiones?
¿A quién no le gustaría que le cantaran una?
Sentirse arropado, seguro, relajado, en casa.
Sería como volver al vientre materno.
-Ea mi ser querido, ea.
No sientas miedo de la tormenta,
sabes que está de paso
que no se queda.
-Ea corazón mío, ea.
Sigue sintiéndolo todo,
vale la pena.
Aún te quedan latidos,
aún te quedan guerras.
-Ea mi alma vieja, ea.
-Ea mi alma joven, ea, ea, ea.
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